Volver a ser nosotros mismos

El sábado nos enfrentaremos a Sakaew de la Segunda División de Tailandia. Iniciamos una nueva competición, la Toyota Cup. Es otra de nuestras aspiraciones ya que además de la Thai Premier League, la Toyota Cup y la FA Cup son las otras dos competiciones en las que participaremos y lo haremos al máximo nivel con la intención de ganar títulos. Tenemos ganas de hacer un buen partido y volver a ganar después del resultado adverso contra TOT. Odio perder y después de una derrota es importante volver a adquirir el hábito de ganar. Las derrotas deben servir para mejorar y sacar los mejores aprendizajes en beneficio del equipo. Veo al equipo concienciado para los siguientes 5 partidos que nos vienen de aquí hasta el 10 de mayo. Los entrenamientos de estas dos semanas han sido exigentes e intensos con la idea de volver a nuestro nivel. Volver a adquirir buenas sensaciones y ser capaces de seguir mejorando nuestro nivel de juego. Volver a ser nosotros mismos. Espero mañana que todos los aficionados puedan ver un buen partido y que el juego, las sensaciones del equipo y el resultado sean el que todos esperamos. Somos BG!!

 


Sin exceso de confianza

Cuando te enfrentas a un partido como el de mañana contra TOT lo peor que podemos hacer es mirar la clasificación. Pensar que porque el equipo rival no tenga ningún punto después de 5 partidos, será un partido fácil y que bajando nuestro nivel de rendimiento será suficiente para conseguir la victoria. Lo más importante como entrenador es manejar los niveles de confianza en nuestros jugadores. La confianza es buena pero el exceso de confianza es una de las peores cosas que existen en el fútbol. Todos los partidos nos deben servir para seguir mejorando nuestro nivel de juego, para seguir haciendo felices a nuestros aficionados y que la victoria sea una consecuencia del trabajo bien hecho.

Al ser un partido que se juega en Bangkok será un buen momento para que nuestros aficionados podáis seguir disfrutando con el juego del equipo y que sigáis apoyando al equipo como hasta ahora. Hemos entrenado a un gran nivel durante toda la semana y veo al equipo comprometido, concentrado y sin este exceso de confianza que he intentado inculcarles desde que hemos vuelto a los entrenamientos. Todos los partidos son importantes y para mí este es un partido igual de importante que el siguiente que jugaremos contra Chonburi. Son los mismos 3 puntos. Sé que nos pondrán en dificultades, que defenderán en un bloque bajo y que tendremos que trabajar de una manera determinada para conseguir abrir la defensa organizada de TOT. Con esa mentalidad ganadora y tratando de buscar soluciones en ataque es en lo que más nos hemos focalizado durante toda la semana. Nuestro juego es de atacar constantemente y espero que mañana todos los que acudáis al campo ayudéis a los jugadores a crear el ambiente y la energía positiva necesaria para seguir creciendo y seguir sumando tres puntos más. Somos BG!


Nada es suficiente

Hoy volvemos a los entrenamientos después de unos días de descanso, debido a los compromisos de la selección Olímpica de Tailandia. Esta parada ha servido para tomar conciencia de todo el trabajo que venimos realizando desde el pasado 10 de diciembre y las cosas que aún debemos seguir mejorando. Llegar a un club nuevo siempre es complicado porque hay que asentar las bases y la filosofía de trabajo, conocer personal y futbolísticamente a los jugadores, los distintos estamentos del club, el cuerpo técnico, el cuerpo médico, el departamento de prensa, etc.; y hay que hacerlo a una gran velocidad porque la exigencia empieza desde el primer día de pretemporada. Iniciamos la pretemporada con el objetivo puesto en la Kor Cup, sabiendo que al poco tiempo nos vendría la fase previa de la Champions League y, por último, iniciar el primer ciclo de partidos en la Thai Premier League.

En un principio tuvimos que focalizarnos mucho en el aspecto condicional e iniciar un proceso, aún no finalizado, para que todos los jugadores llegasen a tener el adecuado porcentaje graso adecuado que les ayudase a rendir de la mejor forma posible. El segundo reto fue conocer in situ a los jugadores y ver qué variantes nos podían ofrecer para que asimilasen los distintos conceptos tácticos, y a la vez ir descubriendo en cada sesión de entrenamiento y partidos amistosos el potencial individual de los jugadores para determinar el modelo de juego adecuado para ser un equipo competitivo en cada una de las competiciones. Sabía que Bangkok Glass era un equipo con gran potencial ofensivo pero con ciertos aspectos a mejorar, sobre todo en la transición ataque-defensa y algunos lances determinantes del juego. Decidí firmar por este club porque puso mucho interés en mi contratación, sabía del potencial de los jugadores y de la estructura de club, y la filosofía y visión que tenía el club coincidía perfectamente con la mía. Somos un equipo con una mentalidad de juego ofensiva en la que es importante ganar partidos pero también la forma de conseguir dichas victorias. Nada es suficiente, siempre queremos jugar mejor, ser más competitivos, crear más ocasiones de gol que el contrario a pesar de ir por delante en el marcador, tener el mayor tiempo posible la posesión del balón, fomentar la mejora individual de los jugadores jóvenes mientras hacemos que nuestros aficionados disfruten con nuestro fútbol. Estas son nuestras principales señas de identidad como club y como equipo.

En la Kor Cup no fuimos capaces de ganar el partido a Buriram United pero me dejó muchas conclusiones para los siguientes partidos que debíamos afrontar. A veces, en las derrotas es cuando sacamos los mejores aprendizajes y ésta fue una de ellas. En la Champions League el partido ganado en casa ante Johor quizás haya sido uno de los mejores momentos que he vivido como entrenador. Jugar Champions League de Asia y hacer un gran partido en el que nuestros aficionados disfrutaron mucho del primer partido de la historia de Bangkok Glass en la Champions fue maravilloso. Era recoger  los frutos de dos largos meses de trabajo. Vimos rendir a jugadores que dos meses antes pensábamos que sería imposible debido a sus carencias a nivel condicional y de masa corporal, pero el trabajo que realizaron los jugadores durante la pretemporada fue increíble en la mayoría de los casos. Hubo jugadores que tuvieron que perder 6-7 kilos de peso desde el primer entrenamiento y me sorprendieron gratamente por la forma en la que trabajaron, siendo un gran ejemplo para todo el equipo. En el siguiente partido en China contra Beijing Guoan nos dimos cuenta del camino que aún nos queda por recorrer. El equipo de Gregorio Manzano, que actualmente es líder de su grupo en la ACL, nos superó en muchas fases y acciones de juego por mayor capacidad condicional, por reducirnos al máximo nuestro tiempo para la toma de decisiones, y por la experiencia y el oficio que mostraron en todo momento. Este partido nos hizo saber cuál es el punto al que debemos llegar en un futuro para poder competir en ACL. Fue de nuevo una gran experiencia para aprender a todos los niveles, sacar conclusiones y que esa experiencia nos sirviese como equipo para la liga. Este partido suponía un punto y aparte, y desde ese momento nuestra mente, toda nuestra experiencia con el equipo y el conocimiento de los jugadores, nos sirvió para afrontar de la mejor forma posible el inicio de la Thai Premier League.

El siguiente reto era ser capaces de hacer un buen inicio de temporada, y lo logramos. Ganamos 13 de los 15 puntos en juego y eso nos hace ir colíderes en la clasificación, igualando el mejor inicio de la historia del club en la TOL. Pero lo importante es cómo ha crecido el equipo, cómo han despuntado ya algunos jugadores jóvenes, cómo Siripala, por ejemplo, ha pasado de jugar 90 minutos en todo el año pasado a ser un jugador importante en el equipo y a ser también un jugador a tener en cuenta en el futuro de la selección nacional Olímpica. Mi mayor satisfacción es ver que cada día el equipo crece y los jugadores evolucionan individualmente. Uno de los aspectos claves es que estamos construyendo un equipo en el que siempre incido mucho en la competencia interna, ya que el hecho de estar involucrado en 5 competiciones es imposible de afrontar solo con 12-14 jugadores que puedan hacerlo a buen nivel. La mayor satisfacción es que el último partido ante Sisaket no jugaron jugadores que lo venían haciendo habitualmente, debido a que habíamos jugado dos días antes contra Bangkok United, y el equipo respondió de forma magnífica.

Ahora mirando al futuro, iniciamos una segunda parte de la temporada en el que volveremos a jugar un partido de liga contra TOT el 5 de abril, jugaremos el primer partido de la Toyota League Cup el 18 de abril y en muy poco tiempo, desde el 26 de abril hasta el 10 de mayo, volveremos a jugarnos 12 puntos. Percibo que será un momento importante para seguir mejorando a nivel de conceptos de presión, conceptos y variantes ofensivas, y para perfeccionar las cosas que hemos venido trabajando hasta ahora, como la importancia de las transiciones y ampliar nuestra variedad en acciones a balón parado. Tampoco me olvido de seguir creando la cultura de equipo que siempre pretendo en todos los equipos, ya que si estamos unidos y todos tenemos el mismo objetivo común, con trabajo y determinación es más fácil conseguir los objetivos. Espero que sigamos con el mismo nivel de  auto exigencia que nos hemos impuesto hasta ahora y que nuestra ambición como equipo nos lleve a seguir ganando y convenciendo. Nada es suficiente. Somos BG!!!

 


Autoconcepto

A los pocos días de empezar a entrenar con el Girona de División de Honor hace unos años, percibí que el autoconcepto que tenían los jugadores de sí mismos individualmente y colectivamente era bastante bajo.   Recuerdo que empecé a hablarles de estas cosas, que debían confiar más en sus posibilidades a percibirse mejores jugadores de lo que pensaban que eran y en ese momento se me ocurrió, no lo tenía preparado, que durante un minuto el resto de jugadores le dijesen a un jugador todas las cosas buenas que tenía ese jugador y que aspectos positivos podían aportar al equipo.   Recuerdo que se creo un clima muy positivo y divertido y todos los jugadores empezaron a percibir como la idea que tenían de ellos mismos era muy diferente a lo que pensaban sus compañeros de ellos.   No todos los jugadores tienen una gran autoconfianza ni su autoestima es elevada durante toda la temporada o incluso algunos de ellos nunca se han percibido a si mismos de la mejor forma posible.   Creo que uno de los aspectos donde debemos incidir más como entrenadores es que el nivel de confianza y de autoestima de nuestro equipo y nuestros jugadores sea el más elevado posible, ya que a mayor autoconfianza mayor capacidad para alcanzar las metas del equipo. Existe una correlación directa entre el nivel de autoestima y el desempeño, tanto del jugador como del equipo.   La autoimagen es lo que creemos respecto de nosotros mismos. El yo ideal es la imagen que tenemos de esa persona ideal que llegamos a ser y que creemos que podemos ser. Cuando la autoimagen y el yo ideal se superponen, la autoestima y la confianza en uno mismo son altas. Nos vemos como lo que aspiramos a ser. En cambio, cuando la autoimagen esta lejos del yo ideal, el resultado es una baja autoestima.   Podemos considerar que la labor del entrenador consiste en expandir el área de superposición entre la autoimagen y el yo ideal. Es dentro de esta área de alta autoestima donde los jugadores y los equipos alcanzar un optimo rendimiento.   Es curioso como los seres humanos tenemos una concepción diferente  de cómo nos vemos a como nos ven los demás. Tomar conciencia de estos aspectos y  ayudar a que nuestros futbolistas se perciban mejores y les ayudemos a conseguir que tengan una mayor confianza y autoestima en si mismos es algo cada vez más necesario en la dirección de equipos deportivos y empresariales.


Trascender

En este maravilloso video realizado por la Federación Mexicana de Fútbol podemos ver cual ha sido la historia de la selección Olímpica de  México hasta conseguir la medalla de oro en Wembley en 2012.

Hace unos años, he podido vivir en este maravilloso país y pude vivir lo que fue para ellos ganar por primera vez un Mundial U17 en Perú en el 2005 liderado por Chucho Ramírez, que ha sido una de las personas que más me han influido en la importancia de la preparación mental de los equipos y la importancia del liderazgo.

México ha sido un país que ha crecido muchísimo futbolísticamente en la última década. Es el país que ha conseguido más éxitos a nivel de selecciones menores en el mundo  y lo que más me ha llamado la atención es su cambio de mentalidad en estos últimos años.

Cuando llegue a México en el año 2003 era un país que a nivel de selecciones no había tenido éxitos. Había una sensación de victimismo, de mentalidad conformista, parecía que su destino siempre iba a ser el mismo. Pero las nuevas generaciones de futbolistas han sido de cambiar esto. Lo que más me llama la atención de este video es la tenacidad, la ambición, las ganas de hacer historia, de trascender de sus futbolistas y el cuerpo técnico. No conformarse como ellos mismos comentan en el video.

Uno de los aspectos más importantes del liderazgo es la capacidad de contagiar. Por medio de las células espejo se ha demostrado que los líderes influencian en sus seguidores y por eso cada es más importante la mentalidad del líder para llevar al éxito a los equipos deportivos y empresariales. Este es uno de los nuevos conceptos en liderazgo,  denominado neuroliderazgo.

Si el líder de un equipo es capaz de contagiar esa ambición, esas ganas de transcender y de todas las emociones positivas está resonando y ayudará que sus jugadores también piensen de la misma forma. Lo mismo sucede en caso negativo. Si un entrenador piensa de forma victimista, pesimista, no confiando en sus jugadores, buscando siempre excusas, temeroso, etc; los jugadores lo percibirán y el clima del vestuario tenderá también a este tipo de actitudes de una manera subconsciente.

La mentalidad con la que afronto México esta competición, con el deseo de transcender, de romper los límites, de ir más allá, de conseguir cosas que nadie había conseguido se pudo comprobar primero en su entrenador y después en sus jugadores. Por eso la importancia que tenemos los entrenadores cómo líderes del equipo de influir e inspirar positivamente a nuestros jugadores para alcanzar los éxitos deportivos y retarlos a romper los límites. Es el mejor legado que les podemos dejar a nuestros jugadores.